Vallado eléctrico antioso
Un cierre perimetral calculado para el oso cantábrico y montado a la medida de tu terreno.
Ver el servicioServicio · Para apicultores
Un bastidor de hilos de acero delante de la piquera que tumba avispas asiáticas y deja pasar a tus abejas. Diseñado para tu colmenar, instalado por nosotros y seguido durante toda la campaña.
La velutina no persigue a la abeja por el prado. Se planta en estático delante de la piquera, espera a que salga una pecoreadora y la caza en el aire. Y mientras está ahí, la colmena entera se paraliza: las abejas dejan de salir, dejan de entrar polen y la colonia se apaga sola. Ese punto fijo delante de la piquera es exactamente donde la paramos.
Un marco con hilos de acero tensados en vertical, colgados de sus ganchos y conectados a un electrificador. Se coloca delante del frente de colmenas, justo en el pasillo de vuelo, de forma que para llegar a la piquera hay que cruzarlo.
La electrónica no está soltando corriente todo el rato: va cargando un condensador hasta acumular miles de voltios y los deja ahí, esperando. Cuando la velutina se planta a cazar y toca dos hilos a la vez con las alas, cierra el circuito y se lleva la carga entera. Cae al suelo en el sitio.
Por la separación entre hilos, que es el número que de verdad importa en un arpa. Está calculada para que ni la abeja, ni el abejorro, ni una mariposa lleguen a puentear dos hilos a la vez: pasan por el hueco y no reciben nada. La velutina, con su envergadura, sí los toca. Es la razón por la que descartamos las trampas de cebo convencionales: esas capturan todo lo que vuela, y buena parte de lo que cae dentro son polinizadores.
No es un veneno ni un repelente. No hay químicos, no hay atrayentes y no queda residuo en la miel ni en la cera. Solo un circuito abierto que la velutina cierra con sus propias alas.
Un arpa no se monta y se olvida. Los hilos se destensan, la vegetación crece y la presión de velutina cambia de una semana a otra. Volvemos a revisarla, la ajustamos con la temporada y estamos al otro lado del correo mientras dure la campaña.
No vendemos un arpa de catálogo y te la mandamos por mensajería. Va montada y funcionando antes de que nos vayamos.
Cómo están dispuestas las colmenas, por dónde vuelan, cuánta velutina hay y qué energía se puede llevar hasta ahí.
Por escrito y antes de tocar nada, con el número de arpas que hace falta y por qué.
Lo dejamos instalado, cargado y comprobado el mismo día.
Revisión de tensado y ajustes según cómo evolucione la presión de velutina.
Preguntas sobre el arpa
¿No está la tuya? Escríbenos y te contestamos, aunque al final no nos contrates.
Preguntar otra cosaNo depende del número de colmenas, sino de cuánto frente de piqueras hay que cubrir y de cómo estén colocadas. Un colmenar de veinte colmenas alineadas puede necesitar menos que uno de diez repartidas en tres grupos. Es justo lo que vamos a mirar en la visita, y te lo decimos antes de darte precio.
No necesariamente. El electrificador puede alimentarse de varias maneras y elegimos la que encaje con tu sitio: eso lo resolvemos en la visita, mirando qué hay disponible y a qué distancia. En un colmenar aislado en monte la solución no es la misma que en uno que está detrás de casa.
Funciona con el mismo principio que un pastor eléctrico: mucha tensión durante muy poco tiempo. Quien la toque se lleva un calambre desagradable, así que la instalamos señalizada y fuera de las zonas de paso. Si tienes niños, perros o ganado cerca, dínoslo en la visita: cambia dónde la colocamos.
Tiene sentido tenerla activa mientras hay presión, que en Asturias se concentra de finales de verano al otoño, cuando la velutina está criando y necesita proteína. Fuera de esa ventana no aporta nada y el material sufre menos si se recoge o se desconecta. Te decimos cuándo encenderla y cuándo pararla según cómo vaya el año en tu zona.
Son cosas distintas. El arpa protege tu colmenar concreto, que es lo que a ti te está haciendo perder colonias, y lo hace sin llevarse por delante a otros insectos. No reduce la población de velutina de la comarca: eso es un problema de escala mayor. Lo que sí hace es que tus abejas vuelvan a salir a pecorear.
Cuéntanos dónde está el colmenar y cuántas colmenas tienes. Te contestamos en menos de 24 h laborables y la visita no te compromete a nada.